Gestiones previas al embarazo en Francia

Si estás pensando en quedarte embarazada pero no sabes por dónde comenzar, aquí encontrarás unos cuantos consejos que te ayudarán.

🙋 Cuando yo vine a vivir a Francia por primera vez, aparecí con un bebé de 4 meses en mis brazos. No hablaba nada de francés y todo el mundo me parecía reacio a mí. Estaba tan asqueada de no poder hacer nada más que cuidar a mi hijo sin tener amigos ni nada más que hacer, que me aventuré a tener un segundo embarazo rápidamente: Queríamos dos hijos, y cuanto antes acabara con los embarazos, antes recuperaría mi forma, mi cuerpo y mi vida (al menos eso pensaba).

Sinceramente, no esperaba que fuera a llegar tan temprano, ya que ni si quiera había tenido la menstruación desde mi primer embarazo… pero a los 6 meses de mi primero, ya estaba embarazada del segundo 😕.

¿Alegría? ¿Miedo? Incertidumbre sobre todo. ¿cómo me iba a explicar y a mover sin tener ni idea de francés…? No fue fácil.

Mi primer contacto con las administrativas no fue nada agradable. Menos mal que me pusieron en contacto con una asistenta social que me iba a facilitar (y agilizar) los trámites de la seguridad social francesa. Entre tanto, no me quedaba más remedio que pagar el 100% de todo lo que se me realizaba: analíticas, visitas, ecografías…

Gracias a la asistenta social, hacia mi cuarto mes de embarazo ya tenía la carte vitale entre mis manos (aunque aún me tocaba pagar por adelantado, ya que en Francia funciona así: esto es algo que se me hace difícil aún ahora).

Tengo un recuerdo muy desagradable de las administrativas en general: todas eran unas gruñonas y nunca estaban contentas ni satisfechas, siempre había algún problema…

Pero la primera visita con el ginecólogo, que debía confirmar mi embarazo, no fue mucho mejor.

Como digo, aparecí con mi bebé de 7 meses ya, en el carrito, para hacerme la eco que adivinara la fecha de concepción. El hecho de que apareciera acompañada no fue del agrado del especialista, pero cuando me preguntó sobre mi “reeducación del suelo pélvico” y yo respondí que “ni idea”, te puedo asegurar que me cayó una buena bronca 😥.

➡️Era inadmisible quedarse embarazada tan temprano sin haber hecho la rehabilitación postparto del suelo pélvico; y por tanto, quedarme embarazada tan temprano, era una locura.

Otro día contaré algo más de mi embarazo en Francia, lleno de pequeñas aventuras, ya superadas. Mi niña, nacida de este embarazo, ahora ya tiene 3 años recién cumplidos, así que todo se “olvida”…

🙋 No me voy a enrollar más y te voy a dar algunos consejos para que tus visitas sean más agradables que las mías, y no te aventures a lo loco como yo: esto te asegurará un mejor embarazo y disminuirá los riesgos de aparición de otros problemillas.

Concretar una visita con el médico de cabecera

Es poco habitual, pero es muy recomendado, explicarle a tu médico de cabecera (médecin géneraliste) tu intención de buscar un bebé, antes de que dejes de tomarte la píldora anticonceptiva o dejes de usar el método barrera que utilizas habitualmente.

Él te realizará las pruebas necesarias para saber cuál es tu estado de salud actual.

Enfermedades genitales y de transmisión sexual

Hay enfermedades que hay que vigilar antes de todo embarazo: infecciones genitales que pueden ser peligrosas para el bebé o dificultar el embarazo, como la candidiasis vaginal u otras infecciones bacterianas. Es mejor tratar todo esto antes del embarazo: por supuesto, cuantos menos tratamientos recibas durante el embarazo, mejor para el bebé.

Puntualizar las enfermedades crónicas

Otras enfermedades, tales como la diabetes o hipo-hipertiroidismo, son importantes que estén bien controladas antes de la concepción para evitar malformaciones durante la formación del feto.

Deberás saber que hay medicamentos que no son muy compatibles con el embarazo o que merecen un control más ajustado: antidepresivos, antihipertensivos, anticoagulantes… Coméntale a tu doctor todo lo que tomas de manera habitual: nadie mejor que él para ayudarte con el cambio.

No olvides consultarle al médico tampoco la posibilidad de que tu bebé herede una enfermedad genética, o si ya han habido casos de trisomías o similar en tu familia.

Analíticas de sangre y orina

Las serologías, analíticas que conocen los anticuerpos ante enfermedades tales como la varicela, rubeola o toxoplasmosis, son importantes también antes del embarazo, para evitar riesgos mayores.

En ciertos casos, te pueden recomendar vacunarte previamente, tanto si no has pasado una enfermedad que te ha dado las defensas necesarias, como por prevención, como es el caso de la gripe, si es la época.

Sobre vicios y costumbres

Fumar durante el embarazo, como ya sabrás, tampoco está muy aconsejado. Así que es un buen momento para dejar este mal vicio. Aquí también tu médico puede ayudarte.

Lo mismo pasa con el alcohol, y ya mejor no hablar de otras drogas, con consecuencias nefastas sobre el feto.

A tope con los folatos

Y si tu médico está de acuerdo, ya podrás comenzar a tomar los comprimidos de ácido fólico. Éstos sirven para reducir el riesgo de malformaciones del tubo neural (espina bífida y anencefalia) que aparecen durante el primer mes de embarazo. Así que son muy importantes, y es mejor prevenir antes, que lamentarse después.

Por supuesto, también es momento de mirar lo que comes e intentar controlar el peso. Una dieta rica en fruta y verduras está llena de folatos, y es ideal para un buen estado de salud.

Intentar estar el tu peso ideal te garantizará un mejor embarazo, con menos riesgos durante el mismo, y con un parto más “fácil” (si es que alguna vez fue fácil parir…). Ya sabrás que el sobrepeso no es bueno para el embarazo, pero estar delgada en exceso tampoco va a ayudar a que te quedes embarazada.

Visitar el dentista

No está de más realizar una revisión antes de quedarte embarazada. Durante el embarazo, los antiinflamatorios y antibióticos están desaconsejados. Así que mejor que te trates las caries antes. Esto es siempre la “Ley de Murphy”…

Además durante la gestación también es común la aparición de gingivitis, relacionada con los cambios hormonales.

Verás que durante el embarazo te llegará un papelito al domicilio (Examen de prévention Bucco-Dentaire) que te invitará a visitar al dentista, con gastos pagados por el estado.

¿Y qué pasa con el hombre?

No está de más que el futuro papá también se haga un chequeo y, porqué no, mire como está la calidad y cantidad de sus soldaditos, los espermatozoides.

Que no te quedes embarazada no siempre es un problema de la mujer. A veces ellos tienen parte de “culpa” también.

Si no es tu primer embarazo

Si no es tu primer embarazo, estate alerta de los signos que indiquen que tu suelo pélvico se ha recuperado del embarazo y parto anterior. Notarás que al toser, correr, hacer esfuerzos, etc. toda tu parte baja (vagina y ano) descienden e incluso puedes sufrir una leve incontinencia.

La reeducación del suelo pélvico entra por la seguridad social. Las comadronas son unas expertas en este tema, y te ayudarán y guiarán para recuperarte y prepararte para el siguiente embarazo.

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Pues si ya has leído hasta aquí, sólo me queda desearte paciencia y buena suerte con la búsqueda de ese bebé. Y que cuando llegue el momento, este niñ@ llegue con su mejor estado de salud posible.

📍 Y no dudes en consultarme por aquí si tienes alguna duda.

Allez! Bisous!

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