La sanidad: España Vs Francia

Seguro que alguna vez has estado ingresado en el hospital, o has tenido algún familiar o conocido que has ido a visitar. Hoy verás que no funcionan tout à fait de la misma manera.

Enfermera lleidatana

Como ya he dicho en alguna ocasión, soy de Lleida, una ciudad, la verdad, no muy grande. Estudié ahí la carrera de enfermería: era lo más cómodo y lo más económico, ya que no pertenezco a una familia con muchos recursos.

Al acabar los estudios, trabajé un poco en la ciudad, en el hospital público de referencia, el Arnau de Vilanova, y en alguna clínica privada así como en geriátricos. Si perteneces al sector, sabrás que los principios son complicados, a no ser que tengas un buen enchufe…

También hice algo de voluntariado en la Cruz Roja, tanto en Lleida como ya en Barcelona, al cambiar de ciudad; y he trabajado en ambulatorio, aunque no mucho, y más bien en las urgencias del área básica de salud.

También pasé unos mesecitos en Menorca, trabajando en una clínica privada. Esos meses me supieron a vacaciones, y la verdad que el verano ahí fue una locura… Ojalá se hubiera parado el tiempo en ese momento..!! Aunque de haberme quedado pesaría más de 100 kg ahora mismo 🙁 .

Y por qué te cuento todo esto me dirás. Para que veas que tampoco he rondado por toda España, pero he visto centros sanitarios de varios colores y tamaños.

Enfermera a la francesa

Obviamente no he trabajado (todavía) por todos lados en Francia.

Tengo que decir que no es lo mismo cuando acabas de acabar la carrera, que intentas buscar tu lugar y saber qué es lo que prefieres hacer, y por tanto, aceptas cualquier tipo de contrato donde sea con tal de tener ingresos; que cuando tienes 15 años de experiencia y además te gusta, o te gustaba, lo que hacías.

Cuando ya tienes experiencia en el sector, y sabes lo que quieres, es muy duro aceptar cualquier trabajo. Así que yo soy bastante directa en las entrevistas y claramente les digo que aunque sea enfermera, me considero especializada en UCI. El problema es que aquí hay sitios en los que no quieren consierar la UCI como una especialidad.

Actualmente voy teniendo contratillos de duración determinada (CDD), que me permiten conocer la situación actual de la sanidad del país y, más en concreto, de las enfermeras.

Por tanto, aún estoy valorando todas las posibilidades que me puede ofrecer esta profesión en este nuevo país. Pero te voy a hacer una comparativa de lo que más me ha chocado aquí, como enfermera y como usuaria, esto es, paciente.

Público vs Privado

En España, nunca he tenido dudas. Público a muerte. Primero por que yo he trabajado en los dos y finalmente he conseguido mi plaza como funcionaria. Siempre he pensado que tener mútua era tirarme piedras sobre mi tejado; y segundo por que no me queda duda de que los mejores profesionales están en el público (y muchas veces son los mismos que están en la privada pero pagando…), ya que en el público “lo aceptas todo”: nunca le dirás a nadie que <<por tener esta enfermedad, le sale muy caro>>, y por tanto no entra en la mútua.

¿Cuantas veces la gente no se ha adelantado pruebas en la privada y cuando han tenido el resultado no se les ha dicho de ir al público para ser tratados?

En Francia, el sistema público lo están desvalorizando… La falta de recursos y de personal se hace notoria, sobre todo en las zonas rurales; y la calidad de la atención se acaba perjudicando.

Pero lo que sucede en el país galo, es que la mayoría de la gente no sabe si el hospital es público o privado. Tú debes presentar siempre tu tarjeta sanitaria, y al final de tu visita, antes o después, acabas pagando. Pero mejor te explico como es el sistema sanitario francés a grandes rasgos.

El sistema sanitario Francés

Lo que más me ha costado de aceptar es que aquí se paga, siempre. Mucho o poco pero se paga.

La seguridad social cubre un tanto por ciento de la asistencia, del fármaco o del físio, por ejemplo. Este porcentaje es variable en función de la especialidad y de la tarificación que ofrezca el especialista. Pero te voy a poner como ejemplo el médico, que es lo más común.

El médico debe de anunciar en su gabinete a qué sector pertenece. Y en función de ello, le pagarás más o menos, sabiendo que hay un mínimo establecido (pero no un máximo). Así pues, para un médico de cabecera, puedes pagar lo mínimo que son 25 euros actualmente, o 40 o lo que él quiera pedir mientras los clientes vengan.

Pero la seguridad social francesa, sólo te devolverá el 70% de la tarificación más económica.Es decir, siempre se te devolverá el 70% de 25 euros, y el resto o lo pagas tú, o lo paga la Mútua, según lo que contrates.

Entonces, si quieres que se te devuelva el otro 30% restante, debes de pagarte una Mútua. Lo más normal es que trabajes y sea tu empresa quien te ofrezca esta mútua. Y en función de lo que la empresa haya contratado, se te devolverá más o menos, y tendrás unos u otros beneficios. Siempre puedes pagar un plus de tu bolsillo y complementar la mútua que se te ofrece en el trabajo, para que el rembolso sea mejor.

Hay que ser un auténtico gestor para poder realmente controlar los gastos en casa, en Francia (otro día os hablaré de todo lo que implica aquí hacer pagos con tarjeta o cheque…).

La organización del sistema básico de salud francés

En España existen los fantásticos ambulatorios o centros de salud que, nos podremos quejar lo que queramos, pero están muy bien organizados.

En Francia existe algo parecido (y no está en todos lados), pero no se gestionan igual de bien que en España. Lo más habitual es que el médico tenga su despacho, en un gabinete médico, tal vez compartido con otro médico o especialitas. Si es un gran centro, se suele llamar centro médico o similar. Pero la gestión deja mucho que desear.

Cada despacho, suele ser individual… a veces comparten secretaria, pero eso es todo. Los profesionales que trabajan en el centro médico o gabinete, ya sean médicos o fisios o enfermeras, son liberales, por tanto, ellos son su propio patrón.

Así pues, aquí cada médico decide cómo quiere trabajar, si mejor o peor, por que trabaja por libre. Y no se rige por ningún protocolo estatal a la hora de darte una baja o realizarte pruebas. Como te digo: eres su cliente, no quieren perderte, y por tanto, el trato suele ser “agradable” por que luego tienes que soltar la pasta.

Desde mipunto de vista, la gran diferencia se encuentra cuando has conseguido un médico (muchas veces a través de las páginas amarillas), y te dice que tienes que ver un especialista o realizarte una prueba. Aquí sí, otra vez, debes buscar por internet y confiar en que el especialista con el que quieres contactar va a ser un buen médico. Por que aunque sea malo, le vas a pagar.

Llamarme catalana tacaña… ¡pero no estoy acostumbrada a pagar! ¿Y qué me dices de la comodidad de que te lo den todo hecho? ¿Necesitas una analítica? Pues te dan hora de inmediato. ¿Necesitas un cardiólogo? Pues también te dan hora (aunque no sabes para cuando…). Estoy nostálgica 😛 .

Y en el hospital…

Entre el público y el privado hay una gran diferencia ya a simple vista: El tipo de patología, y las instalaciones.

En el privado sólo van a aceptar un determinado tipo de enfermedades, ya que muchas veces las clínicas se especializan (centro de la mano, centro de cardiología, maternidad…) y serán la referencia del sector. Lo que no quiere decir que sean los mejores del sector siempre, por que volvemos a lo de siempre: cuanto más complejidad, más caro, y no lo asumen.

Pero lo que ha pasado en el sistema público de salud francés, es que está en déficit, y la inversión es escasa. Además los médicos tienen mucho poder y se niegan a una informatización completa del sistema que haría que todo funcionara mucho mejor.

Por tanto, la gestión puede ser de los pica-piedra (aún hay sitios en los que las secretarias van con una agenda en papel para cada médico…), y las infraestructuras pueden ser muy viejas.

Pero repito, siempre se paga. También si te ingresan en el hospital (no importa si es público o privado), vas a pagar. Cuando te den el alta te llegará una factura a casa con el importe y el descriptivo.

¿Qué te parecería pagar 1000 euros por operarte del hombro? Eso contanto lo que la seguridad social francesa ha pagado directamente al hospital…

¿Pero cuáles son las principales diferencias que he observado entre España y Francia?

1. El dinero. En España TODO es GRATIS. Igual tienes que esperar más que en Francia para que te operen pero es 100% gratuito. En Francia siempre te llega una factura a no ser que pagues de antemano.

2. La organización. Qué cómodo es que te lo den todo mamado (con perdón por la expresión), pero realmente es muy cómodo ir al médico en España. Si te envían al especialista y además quieren una radiografía y una analítica, ahí mismo te lo programan y el sistema informático funciona de maravilla. Cualquier médico podrá ver los resultados y todo tu historial. En Francia puedes cambiar de médico tantas veces como quieras que nadie sabrá si vienes de ver a otro por el mismo problema o es la primera vez que consultas.

3. El concepto de mútua. En España la mútua funciona igual que la seguridad social, pero pagando. En Francia la mútua sirve para que te devuelvan más o menos dinero del servicio disfrutado (médico, fisio, oculista, farmacia…).

4. El médico como Dios todo poderoso. En Francia todavía se cree que lo que diga el médico va a misa. Aunque no tenga ni idea… Y es que la información médica o te la da el médico o no la vas a encontrar ni por internet (en francés). Los médicos tienen mucho poder, ellos mandan, y la información es suya. Ni si quiera la información llega a veces a la enfermera. Y OJO no se te ocurra anunciar que lo que haces es bueno para la salud, te pueden denunciar por intrusismo profesional…

5. El cómo prepararte tu visita al hospital. Si estás ingresado, en España te lo dan todo: toalla, pijama, sábanas y cuando te vas de alta hasta te regalan unas compresas estériles y apósitos y analgésicos para que no tengas que ir corriendo a la famacia. Es casi una barra libre comparado con Francia. Lo que más me ha chocado es que aquí debes de traer tu esponja (gant toilette) con tu jabón y champú, tu toalla, tu pijama y calzado. Las sábanas se te ofrecen, pero no te las van a cambiar a diario, no te confundas: dos veces por semana es suficiente ¿o acaso tú te cambias las sábanas cada día?…


Voilà ! Espero que después de leer este artículo, te des cuenta de que en España hay un sistema sanitario d.p.m. que, a pesar de que han querido recortar y dejar de invertir en él, es mucho mejor que en otros países.

Hay que luchar por una sanidad publica digna, y que no te dejen engañar con el privado o el concertado.

Yo personalmente, si viviera más cerca, me iría a visitar a España, pero como no puede ser no me queda más remedio que seguir quejándome y aceptar lo que hay aquí 😛 .

¿Estás en el extranjero? ¿Qué tal es la sanidad donde vives tú?

Cuéntamelo! Te leo 🙂

Allez ! Bisous !

Deja un comentario

Acepto la Política de privacidad