Cómo comer castañas y no morir en el intento

En octubre comienza la temporada de castañas. Si te gusta salir a pasear por la naturaleza, y aprovechar para recoger los productos gastronómicos que te ofrece el campo, este es un buen momento.

❗️Pero ten cuidado, no te confundas con las castañas “que no se comen”. No te preocupes, te lo explico todo…

Si es verdad que cuesta decir adiós al verano y al buen tiempo, siempre es agradecido poder salir a pasear por la naturaleza con el descenso de las temperaturas.

En octubre comienza la temporada de castañas 🌰, y dura hasta diciembre, así que hay que aprovechar: qué mejor que realizar una escapada en la montaña y volver con un montón de castañas.

También puedes aprovechar para recoger setas, pero aquí si que no me voy a arriesgar a darte consejos, viendo lo fácil que es equivocarse e intoxicarse.

La castaña es el fruto del castaño (castanea sativa) y es típico de los climas templados del hemisferio norte. Se trata de un alimento muy nutritivo, rico en grasas, proteinas, minerales y vitamina C.

Puede comerse tanto cruda como asada, cocida o en almívar… de hecho, en Francia es común venderlas confitadas, y se les conoce como “marron glacé“.

Otro uso importante de las castañas es la harina, que se puede utilizar para hacer un pan de castañas, pasteles o pasta. En Córcega se le conoce como polenda (que no tiene nada que ver con la polenta de maíz), y antiguamente fue el desayuno tradicional de la zona.

¿Castaño… o castaño de indias?

❗️Existe un árbol cuyo fruto se parece mucho a las castañas que ingerimos: es el castaño de indias, también conocido como “falso castaño”, y su fruto es la castaña de indias.

Castaña de indias

Ésta se usa para multitud de remedios (no caseros), sobre todo aquellos que tienen que ver con la circulación. Pero no es comestible, debido a su alto nivel de toxicidad para el hombre.

No te voy a explicar las características de los árboles, pero sí que debes de aprender a diferenciar su fruto para evitar males mayores.

⚪️Los frutos del castaño común se desarrollan en una especie de zurrón o bolsa que se conoce como erizo. Los erizos del castaño común, al abrirse, tienen aspecto muy velloso, como de puerco espín, y dentro de estos erizos, los frutos se agrupan de tres en tres.

Las castañas que se comen, verás que la cáscara que las envuelve tiene muchas espinas

⚪️En el castaño de indias, los erizos presentan un aspecto diferente. No son tan vellosos, sino que presentan cerdas duras salpicadas por su corteza. Se agrupan de dos en dos o de forma individual.

Así que mucho ojo y sobre todo, no confundir con la castaña común.

Dónde encontrar castaños en Francia y en España

El contacto con la naturaleza está demostrado que nos hace sentir mejor y tiene efectos beneficiosos para la salud. Así pues, no dudes en pasar el día en el campo, y animar a tus niños a participar en este paseo o escapada.

Además, recoger castañas puede ser una buena motivación para los más pequeños. Ponte las botas de montaña para evitar resbalones, toma un cesto o mochila para guardar las castañas y prepárate para la caza de las castañas.

No olvides preparar un pique-nique, es una buena oportunidad 😉. Y para los niños, puede ser de ayuda llevar un guante grueso que evitará que se pinchen las manos.

📍En España, puedes encontrar bosques de castaños un poco por todos lados. Están por supuesto en Galicia, como en la Sierra do Courel, pero también en el Bierzo, en León; en el Montseny, en Barcelona; en el Tiemblo, en Ávila, en Asturias, Toledo, Extremadura, Navarra y hasta Málaga.

📍En Francia las áreas más extensas de castaños se encuentran en Ardèche y Cévennes. De hecho, Ardèche es el primer departamento productor de castañas de Francia, y cuenta con la calificación de DOP.

En ambas regiones, durante los meses de octubre y noviembre, celebran diferentes acontecimientos, siempre relacionados con las castañas.

Puedes encontrar castaños también un poco por todos lados, Pays Basque, Maures incluso Córcega. Te dejo un enlace donde podrás ver un mapa con las zonas donde hay castaños.

Autorización de recoger castañas…

Pero en Francia existen normas para todo, y como no, para recoger castañas. Aquí, la mayoría de los bosques de castaños, son privados. Y aunque exista una legislación al respecto, no queda muy claro qué podemos hacer y qué no.

De manera general, los productos que ofrece la naturaleza (setas, fruta, madera…) pertenecen al propietario del bosque. Sin embargo, el recoger castañas dentro de un bosque público o estatal, está tolerado a condición de que la cantidad que recojas sea la razonable para el consumo propio.

Las típicas castañas

No hace falta decir que debes respetar los lugares y el entorno durante tu estancia en el bosque.

En cuanto a los bosques privados, lo más sencillo es que te dirijas al propietario para preguntárselo: Los hay que te dejan coger castañas en temporada sin abusar y otros que te piden una autorización; pero también los hay que no van a dejar que les cojas ni una.

Para evitar problemas, lo más sencillo es que consultes los paneles informativos que puedes encontrar en las zonas de acceso a los bosques: a veces se menciona el tema y, por lo tanto, puede respetar las reglas establecidas.

Crème de marrons

Es curioso por que en Francia, siempre hablan de marron, y no de chataignes para referirse a las castañas. Pero no debes confundirte, por esta manera de hablar. De hecho, aquí en Francia hay castañas, castañas de indias y marrons. Estos últimos son el resultado de una modificación genética que ha permitido obtener castañas de mejor calidad.

De hecho, lo importante es que no te confundas con las castañas de indias. Después, puedes intentar diferenciar las castañas de los marrons. Este último es más bien como una castaña un poco más grande, más redondeada y no tienen el pliegue de la segunda piel en su interior.

Es como una castaña de calidad suprema, que de hecho, en España también se encuentra, siendo Galicia el primer productor de marrons.

Hoy quiero compartir contigo esta archiconocida receta de Crème de Marrons. Podrás utilizarla como acompañamiento para los yogures o comerla a cucharada limpia. Está deliciosa.

Ingredientes par 3 tarros

  • 1 Kg de castañas
  • 400 g de azúcar
  • 1 vaso de agua
  • 1/2 vaina de vainilla o aroma de vainilla (unas pocas gotas).

Preparación

🔹Corta las castañas por la mitad y retira la primera piel, la más dura, la más exterior. Hiérvelas 5-10 minutos hasta que veas que la segunda piel más o menos se despega (puede ser que tengas que acabar de sacarle la piel manualmente…).

Si las cueces demasiado, no te preocupes, de todas formas hay que acabar de cocerlas después, pero como se romperán, te será más complicado retirar esa segunda piel. Este proceso, debes hacerlo antes de que la castaña se enfríe, si no, la piel se vuelve a quedar pegada a la castaña.

Así pues, separa lo que es la carne de la castaña, de la piel, que debes desecharla (al compost, claro).

🔹Si no se han acabado de cocer las castañas antes de retirar la piel, es momento de volver a cocerlas hasta que veas que se deshagan. No pongas mucha agua para ello, y sobre todo, hazlas cocer en agua tibia. Como te digo, verás que están cocidas cuando se chafen fácilmente o se deshagan.

🔹Cháfalas manualmente (o pásalas por el chino, opcional): con trocitos de castaña, la crème de marron está igual de buena.

🔹Ahora empieza lo difícil: y es hacer un “jarabe” con el agua y el azúcar (el vasito de agua con el azúcar, bien mezclados), para lo cual necesitas un termómetro. Si no dispones de él, sabrás que ha llegado a la buena temperatura cuando las burbujas son algo más densas y tardan un poco más de tiempo en explotar.

Cuando llegue a la buena temperatura, entre 109 y 116 ºC, lo dejas un par de minutos, y viertes en este jarabe el puré de castañas.

La mezcla del jarabe con las castañas, ya ves que aún hay trocitos

Mezclálo todo bien y si es necesario, utiliza la batidora manual para acabar de hacer la crema.

🔹Déjalo cocinar a fuego suave – y pon una tapa por que salpica por todos lados – durante unos 15-20 minutos. La crema debe ser espesa y quedar pegada en la cuchara.

🔹Sólo falta haber limpiado (y ¿esterilizado? – nosotros no lo hacemos esto último) los tarros. Puedes utilizar los potes de antiguas mermeladas, con la tapa de aluminio que esté en buen estado, es decir, sin abolladuras y sin óxido. El rellenado de los tarros, debes de realizarlo con la crema que está aún caliente, inmediatamente después de sacarla del fuego, para evitar que los gérmenes o bacterias contaminen la conserva.

🔹Por último, llena los tarros hasta bien arriba de manera que quede la menor cantidad de aire posible dentro. Limpia los bordes con un paño o papel de cocina, ciérralos fuertemente inmediatamente después de haberlos llenado, y dales la vuelta. Verás que al rato harán un ruido que indicará que el aire que quedaba, y abombaba la tapa, se ha enfriado y ha hecho de la papa como “un cuenco” (no se si me explico bien), lo que indicará que el sellado es bueno.

❗️ Y ya está, tu crème de marron faite maison ! Tienes un par de meses para degustarla… si es que llega a pasar ese tiempo en la despensa…

‼️ Esta crema tiene la mitad de las recetas que puedes encontrar por Internet, pero está más que dulce. Sin embargo, al tener menos azúcar, se conserva menos tiempo que una mermelada habitual.

Si no se ha cerrado bien y la tapa observas que está abombada, no te preocupes, tienes un tiempecillo para comerlo de todas formas. El azúcar hace de conserva, pero mejor guárdala en la nevera.

***

Et voilà ! Espero vuestros comentarios si os animáis a recoger castañas y sobre todo si os atrevéis con esta fantástica receta, que os aseguro, no tiene nada que ver con la crema que se compra en los supermercados.

Allez ! Bisous !

2 comentarios en «Cómo comer castañas y no morir en el intento»

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